Alquiler de máquinas de café para restaurantes
¿Un café malo le está dañando el postre y la reputación?
Tenía un parcero, un chef tesísimo, que montó un restaurante en Laureles. ¡Qué comida, una cosa de locos! La gente salía feliz, hasta que pedían el café. El hombre, por ahorrar, tenía una maquinita de esas caseras. El café salía aguado, sin sabor. Un día, un cliente le dijo: “Chef, la comida un 10, pero con ese café me dañó el postre”. ¡Le dolió en el alma!
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ToggleAhí fue cuando entendió que el alquiler de máquinas de café para restaurantes no era un costo, era el broche de oro de su menú. Cambió la máquina por una de verdad y la gente empezó a quedarse a “tardear” y a pedir más postre solo para acompañarlo con un buen café.
La Máquina Correcta para el Sabor de su Restaurante
Cada restaurante tiene su ambiente y su ritmo. La máquina de café debe ir a la par.Cafeteras automáticas y para negocio
Son las guerreras. Perfectas si su restaurante tiene mucho movimiento y necesita servir cafés buenos y rápido, sin complicar al mesero. Con un botón, sale un capuchino perfecto. Son ideales para el afán del mediodía o si su fuerte no es el café de especialidad, pero sí quiere ofrecer algo de calidad.Cafeteras semiautomáticas y profesionales
Estas son para los que quieren lucirse. Si su restaurante es de alta cocina o quiere que el café sea una experiencia, necesita una de estas. Le da al barista el control para crear un espresso perfecto, con arte latte y todo. Son máquinas que aguantan el tropel de una noche de sábado sin arrugarse y que le dan un toque de estatus a su barra.¿Por Qué un Restaurante Gana Más Alquilando?
La plata en un restaurante tiene que rotar, no estancarse en un fierro.- Inversión inteligente: No entierra un montón de plata en una máquina. Ese dinero le sirve más para comprar una buena vajilla, mejorar la cava de vinos o para pauta.
- Cero estrés técnico: Si la máquina falla en pleno servicio del Día de la Madre, ¿qué hace? Con nosotros, no se preocupa. Le mandamos un técnico de una o le ponemos una máquina de reemplazo. Su servicio no para.
- Flexibilidad total: Empezó con una máquina y ahora el restaurante se le llena siempre. ¡Qué buena noticia! Le cambiamos la máquina por una más potente que aguante su nuevo ritmo.

